Málaga, cualquier noche de cualquier fin de semana en un bareto
anónimo…me acerco a la barra, pido otra Heineken y le digo al de los
Devil´s Dandruff que me ponga la canción…no es otra más que “Mother”
y desde sus primeros riffs bluseros entra el jodido Danzig por todas
las arterias de mi cuerpo… la voz, Glenn, posee todos los ritmos
espasmódicos que surjen de mis piernas, y es que llevo escuchándolo
desde hace 10 años, desde mi precoz adolescencia con los Misfits,
con Samhain y con Danzig…”Danzig”, su primer álbum, un puto
clasicazo!!!
Desde los 70 Glenn Danzig lleva paseando su esqueleto por los
escenarios, y verlo con los Misfits fue uno de los espectáculos mas
pintorescos de la primeriza escena punk norteamericana (y hardcore,
todo hay que decirlo) pero su verdadera vocación se encontraba al
lado de músicos de mayor técnica (que no talento), por eso en el
trágico 1983 deja huérfanos a los Misfits y forma su banda de hard
rock/metal/rock-gótico llamada Samhain, que se enfocaba en resaltar
mas a ese barítono, mezcla entre Jim Morrison y Elvis, al lado de
músicos de calidad metálica y carisma incomparables. En 1987
consiguen dar el gran salto y firmar con una multinacional, pero
para entonces Glenn (en su búsqueda eterna por mas profesionalidad)
decide reformar la banda y echar a todos sus integrantes, quedándose
solo con el bajista Eerie Von (quien ya fue roadie y fotógrafo de
los Misfits) y cambiando el nombre a “Danzig”…así nace la leyenda
hecha carne.
A través de Def Jam sale en 1988 este “Danzig”, conocido
mundialmente por el logo de la calavera/demonio que adorna todas las
giras que ha hecho desde entonces Danzig (y que sigue haciendo)…y es
algo curioso, porque Danzig en toda su carrera en solitario se ve
traumatizado por demonios, monstruos, ciencia ficción y el horror en
todas sus expresiones, cosa que se ve plasmada en sus letras, a cual
mejor. ¿El sonido? Las guitarras virtuosas de los ochenta, con riffs
pegajosos referencia directa al blues sesentero (John Christ),
percusión básica a cargo del ídolo punk Chuck Biscuits (Circle Jerks,
DOA) y los gruesos sonidos ultratumba de Eerie Von al bajo (como
adoro a este chico…arrgghh)…¿no hace falta que describa la “voz”,
no?
“Twist of Cain” (basado en la historia de Abel y Cain) no es ni
rápida ni lenta, sino un un blues metalizado en donde desde la
primera vocalización Danzig despliega todo el arsenal (voz
aterciopelada, letras oscuras como el infierno y ténica
instrumental) y deja en claro que atrás quedaron las crestas y los
devilocks…”Not of this world” ya presenta ese aroma hard rock, con
una increíble manera de construir una canción, “in crescendo”, que
desde unas baterias y riffs a medio tiempo Glenn elabora una canción
rápida…”She Rides” es toda una bomba sensual (y super recomendada
para las féminas lectoras que quieran realizar un apabullante
striptease, jeje), una de las canciones mas largas (5 min.) así como
de las mas lentas rítmicamente hablando…”Soul on fire” empieza a
capella al puro estilo Elvis, que luego de 30 seg empieza a crecer
con los solos de John, uno tras otro, hasta acelerar infinitamente.
“Am I Demon” es la que permite a Glenn explorar todo tipo de
registros (altos y bajos) al lado de las letras mas inspiradas de
toda su carrera, un punto y aparte del álbum y una de las mejores,
sin duda…”Mother” no necesita presentación, lo quieras o no se
incrusta en tu cerebro con esos riffs iniciales y esos alauridos en
forma de canto que acaban con uno de los solos mas aireados en la
Mtv (el Headbanger´s Ball lo puso incontables veces en su espacio
durante los primeros noventa)…
“Possesion”, con una super extraña intro interpretada al revés (si,
lo que te decían en la iglesia que era rock satánico) que se
interrumpe con el grito de Glenn diciendo “quiero arrastrarme por tu
alma, descansar en tu cerebro, posarme en tu cabeza y aplastarte”,
es la mas heavy de todas las 10 interpretadas, con unos coros
excelentes. “End of Time”, a su vez, posee las guitarras mas suaves
de John Christ, que hacen perfectas migas con los susurros de Glenn,
una de las lentas. “The Hunter” es simple y cuadrado hard rock, pero
violentizado por Glenn en voces y “Evil Thing” cierra esta joya con
una de las canciones mas perfectamente construidas instrumentalmente
(cambios aquí y alla en tiempos, escalas, riffs, etc).
Nada mas de lo que pueda decir hará justicia a “Danzig”, material
que se ha convertido en culto debido a la incomprensión de la
crítica en general…no ha entrado en los anales de la historia
“oficial”…pero ya se sabe, la historia la escriben los vencedores…si
lo supieran tantos muertos, vivirían.