:::BLACKFIELD - LIVE IN NEW YORK CITY DVD (septiembre de 2007)::: por
Antonio Duncil
Blackfield
”Live in New York City” DVD
Snapper Music
Blackfield es el proyecto
paralelo que tiene montado el cantante, compositor y guitarrista y
líder de los exitosos Porcupine Tree con el intérprete israelí Aviv
Geffen. Empezaron con un primer disco que pasó bastante inadvertido y
en el que había temas de valía junto con otros que no eran nada del
otro mundo. Pero ya, hace como dos años, sorprendieron al mundo de la
música con su segundo disco, un pedazo de redondo que contenía algunas
de las mejores canciones oídas en el terreno del pop progresivo (por
llamar de alguna manera a la música de esta gente), temas increíbles
como “The end of the world”, “Once” o “My gift of silence” venían a
demostrar que, aunque nunca alcancen el estatus de estrellas del rock,
siguen existiendo en nuestro días formaciones con interés suficiente
como para atraer la atención de los seguidores más exquisitos. Aquel
segundo disco de Blackfield, que se titulaba sencillamente “II”,
sirvió de excusa para que la banda diera el salto al otro lado del
Atlántico e iniciara una gira que adivinamos modesta pero digna, y que
les permitió tocar en Nueva York, en un local de pequeño aforo pero
con un público entregado, concierto que ha servido, en definitiva,
para filmar este DVD, un documento en vivo que nos presenta a Aviv
Geffen y a Steven Wilson con una competente banda de acompañamiento,
interpretando sus canciones de los dos plásticos, y está claro, tras
visionar el DVD, lo que decía antes: son las canciones del segundo
disco las que más calan entre el público, entregado por completo a las
interpretaciones de estos dos genios: cuando se lo hacen con “The end
of the world” da gusto ver las caras de éxtasis de los fans de las
primeras filas, y también sorprende el aspecto histriónico de Aviv
Geffen, un individuo que en escena resulta, cuanto menos, curioso de
ver, con su brillantina en la cara, su camisa de fantasía y esas poses
de poeta malherido por el mundo, por la dolorosa realidad de quienes
han nacido con la angustiosa lucidez que les condena, cada día, a
asistir al patético espectáculo de la tragedia humana.
Consideramos a esta banda
una de las formaciones más interesantes aparecidas en los últimos
años, y para un servidor más competentes aún que Porcupine Tree, a la
espera, claro está, de oír el último redondo de los ingleses. Un
aspecto que me gustaría resaltar es que, por fin, uno sabe cuál de los
dos cantantes canta qué parte de cada tema, pues en disco, las voces
de ellos son tan parecidas, que muchas veces resulta casi imposible
determinar cuándo canta Steven Wison o cuándo lo hace Aviv Geffen,
algo parecido a lo que sucede con los viejos discos de Pink Floyd, que
no sabe uno cuándo interpreta vocalmente Roger Waters o cuándo lo hace
David Gilmour.
Por lo demás, buena
presentación, sonido perfecto e imagen y realización de lujo.