Es obvio que Down van a llevar el
sambenito de “proyecto paralelo” durante años todavía. El que el
vocalista de esta formación lo haya sido de Pantera, o que su
guitarra haya tocado en los mejores discos de Corrosion of
Conformity, ciertamente, no ayudan a que se tome a Down como una
banda por sí misma más que una conjunción de personalidades. Sin
embargo, en las entrevistas que conceden sin parar desde la edición
de este su tercer redondo, esta gente no para de decir que son una
agrupación por derecho propio, lo cual nos hace preguntarnos a
algunos de nosotros por el futuro de Corrosion of Conformity,
creadores de algunos de los más grandes discos de hard sin etiquetas
de los últimos quince años. Todavía resuenan en mi mente los
recuerdos de discos como “Wiseblood” o “Deliverance”, potentes
arietes sonoros acreditados a Corrosion of Conformity en los que
sin duda se ha basado la composición de este tercer trabajo de Down.
Efectivamente, “Over the under” tiene mucho más que ver con el
mestizaje sureño/metálico que con la descarga puramente heavy de
Pantera. La voz de Phil Anselmo nunca había sonado como hasta ahora,
y eso a pesar de que tuvo que ser sometido a una peliaguda operación
de espalda. Las guitarras recuerdan, como digo, el nivel que tenían
las seis cuerdas en discos de Corrosion como “America’s Volume
Dealer”, y también a su último gran plástico, el tremebundo “In the
arms of god”. Es injusto, me parece a mí, que Corrosion hayan tenido
que ser arrinconados para que su líder y guitarrista Pepper Keenah
encuentre un recibimiento masivo, recibimiento que le ha de llegar,
tarde o temprano, aunque sea gracias a su alianza con Phil Anselmo.
Pero las cosas son así y no vale
quejarse. La música de Down, que -según ellos mismos aseguran- es
heredera de los sonidos americanos profundos de una ciudad como
Nueva Orleans donde se encuentran establecidos los componentes del
grupo, es en realidad una amalgama del mejor metal que uno se pueda
encontrar en la actualidad. Porque una cosa está clara: no nos
encontramos ante cuatro chavalillos intentando parecerse a sus
ídolos, intentado sonar como tal o cual banda; tenemos en este disco
a algunos de los más grandes talentos que el metal americano ha
producido en los últimos veinte años, y eso, amigos, se nota. Un
pedazo de disco como se ven pocos, que gustará, por supuesto, a los
seguidores de los mejores Pantera, los de “Far Beyond Driven”, y
también a los amantes del stoner, y también los del thrash metal, y
a los que alucinaban con Alice In Chains en su disco más salvaje, su
debut “Dirt”, a los amantes de Slayer, a los de Rob Zombie cuando
nuestro hombre tiene el raro acierto de hacer una canción como Dios
manda, a los de Al Jougersen en sus diversas encarnaciones en
Ministry, Lard o Revolting Coks... “Over the under” satisfará, en
definitiva, a los que tienen buen gusto.