He llegado a la
conclusión de que Meshuggah es música para músicos. "Math-core", "Death
metal experimental" o "Música rara rara rara", al escuchar álbumes
como Catch 33 y saber que sus integrantes usan guitarras
personalizadas como una Ibanez de ocho cuerdas o una Nevborn te
llegas a plantear el hecho de que o son unos músicos ultra-técnicos
o simplemente prueban con incesantes jams desquiciadas (sino prestar
atención a esos solos) hasta que el resultado es de su agrado, así
que trataré de hacer una crítica que también sea rara e
incomprendida, como sus canciones.
A pesar de haber dicho
en distintas entrevistas que este "obZen" haría guiños a sus
trabajos mas antiguos, lo veo como una continuación al Catch 33 en
un sonido esterilizado y matemático. Como una granada de mano, las
baterías y el bajo son precisos a lo largo de las nueve canciones y
las guitarras, con un toque quizás mas thrash, disparan hacia el
terreno progresivo que los catapulta a otro nivel superior con
respecto a compañeros de estilo como Ion Dissonance o Knut.
Thordendal y Hagstrom, sus guitarristas, emplean los riffs con
registros mas bajos (afinación) de toda su carrera, haciendo a la
vez, y quizás sin intención, que cada instrumento por primera vez
suene individual, y no de la sensación de estar escuchando la misma
canción a lo largo de todo el disco. Así producen un sonido
cautivador y maduro en cuanto a producción, que causan la sensación
de una melodía mutilada en 9 trozos. La voz de Jens Kidman, con
sentimiento inhumano, es lo único que parece no estar sintetizado (y
es que la habilidad es tremenda), un tono que suena realmente a
maligno y que es el acompañante perfecto a un sonido realmente
peligroso.
"Bleed", el primer
single de obZen, es una canción con la artillería de riffs que se
prolongan en 7 minutos de armonía black metalera y metal técnico que
desprende energía y representa el lado mas agresivo de la banda (la
locura que se espera de ellos), mientras temas como "Pineal Gland
Optics" o "Pravus" revelan el lado mas jazz del conjunto, con una
velocidad quiebra-cuellos. La casi épica "Dancers to a discordant
system" es la variación a un terreno mas heavy-rockero que crea
atmósferas rotas por voces tétricas que pueden resultar monótonas al
receptor común pero que dejan extasiado e hipnotizado a quien quiere
darle cabida en su psique (como decían también de Burzum, pero
vamos, que las comparaciones no tienen ni pie ni cabeza xD). El
resto suena a una mezcla entre la brutalidad de Nile y varias
fusiones que se realizan con éxito (psicodelia, heavy, noise-core,
grindcore). Es cierto que el metal ténico puede resultar sofocante a
veces, pero en este obZen, cuando crees que te has quedado con una
melodía y puedes seguirle el ritmo, sobreviene otra....de ahí su
belleza, de ahí su progresividad.
No creo que nadie
cuestione el hecho de que esta será una obra que dará mucho que
hablar sobre los mejores del 2008 y que tiene todas las de ganar el
título de "clásico", porque si te gustan Meshuggah, en este obZen
podrás encontrar lo escuchado en tres álbumes anteriores, pero
comprimido y entregado en forma de cuchilla hiriente. La mezcla
parcial de agresividad y técnica no es algo que se pueda llamar
mediocre, no puedo decir nada mas porque es uno de esos discos que
no se pueden entender leyéndolos, sino escuchándolos....los suecos
pueden estar orgullosos.
P.D.: no te dejes llevar
por la portada, porque es rara, rara, rara, pero no en un sentido
guay...