Entre los
cientos de grupos que realizan discos de versiones se distinguen
claramente dos tipos: están aquellos grupos que se remontan a la
esencia de las canciones y calcan a la perfección la
interpretación de la misma (como un signo de respeto, por
llamarlo de alguna manera)…y luego se encuentran grupos como
Queensryche, que llevan totalmente a su terreno las canciones
elegidas, haciendo que, por ejemplo, un musical de Broadway
suene muy muy heavy jaja… Take Cover es el nuevo lanzamiento de
esta banda de Washington que desde 1981 ha vendido la
despreciable suma de 20 millones de álbumes en todo el mundo.
Pero
centrémonos en la elección de las canciones que han hecho
Queensryche para este disco: Pink Floyd, Queen, The Police, un
musical de Broadway, Black Sabbath, Buffalo Springfield, Peter
Gabriel, U2, O´Jays y CNS&Y..¿me he perdido de algo? Nah, es
cierto, no suena muy heavy que digamos pero de eso ya se
encargan Geoff Tate y sus compañeros habituales al imprimirle la
firma de la casa, además no nos olvidemos que estamos hablando
de una banda de metal progresivo (por lo cual si suenan bastante
lógicos esos nombres).
Primero que
nada olvídate de todas las versiones originales de las
canciones, porque ninguna (exceptuando "Welcome to the Machine"
de Pink Floyd) suenan parecidas, todas suenan en otro tono, con
cambios, anexos y demás parafernalia que la banda de Geoff Tate
han colocado en sus 55 minutos. "Welcome the the Machine" posee
las atmósferas y pasadizos que podrían esperarse de una versión
de Pink Floyd y desde el inicio nos deja en claro que Geoff Tate
posee una voz extraordinaria, fuera de lo común en la escena
metalera, mientras que sus compañeros de banda sacan la mejor
gala de sus instrumentos e inclusive incluyen un saxofón como la
versión original (Michael Wilton, excepcional como siempre tras
su guitarra).
Lo siguiente
es "Heaven on their Minds", del musical Jesucristo Superstar
(uno de los mas longevos de Broadway) y una de las grandes
sorpresas del disco, en forma de hard rock de carácter alegre y
que dejará a todos los seguidores de banda con los ojos
cuadrados. "Almost Cut my Hair" representa otro descoloque, con
un sonido bien rockero pero que por poco hacen imperceptibles
los hipnotizantes solos del caballo salvaje Young. "For What´s
Worth" es el momento acústico de Take Cover en el que el clásico
de Buffalo Springfield transmuta en algo que solo Queensryche
pueden comprender, incluso modificando el coro pero en "For the
Love of Money" supieron dar el giro correcto para convertir la
pieza funky en todo un himno fiestero de festival cervecero
(sino tiempo al tiempo).
El resto del
álbum se reparte en improvisaciones de Freddy Mercury (Innuendo)
y Dio (Neon Knights) donde Geoff tiene mejor suerte con este
último e inclusive Mike Stone realiza un asombroso trabajo en
riffs que rozan la perfección (no me malinterpreten, pero suena
demasiado freak escuchar a Queen de esta manera, jeje). Sería un
final de oro, con "Synchronicity II" de The Police y "Red Rain"
de Peter Gabriel como las mejores versiones del álbum, sonando
deliciosamente heavies, sino no fuese por el fiasco de "Odisea",
una canción orquestal y operística donde Tate hace gala de su
voz y de su nulo conocimiento del italiano (inclusive lo
reconoce en los créditos del álbum, que no habla ni papa de
italiano). No es por desmeritar el gran trabajo de estos
monumentos, pero es el momento cumbre que desencaja con el resto
del album y suena, diríamos, ¿bizarro? (lo dice alguien por
cuyas venas corre sangre italiana, jaja). El álbum se cierra con
"Bullet the Blue Sky", una versión en directo de U2 que suena
exactamente emotiva como la primera vez que lo escuchaste de
mano de Bono.
Resultado
Final: Un buen disco para los seguidores de la banda, por
supuesto, porque los que no estén familiarizados con estos
norteamericanos quizás escriban montañas y montañas de
barbaridades sobre un supuesto "sacrilegio musical". El fallo
quizás esta en que Queensryche optó por canciones y grupos que
tienen un estilo propio por si mismas, que no son del montón y
que no pueden etiquetarse bajo una etiqueta definida..y claro,
pierden siempre que se trata de amoldarlas a algo que no es de
su mismo seno. De todas maneras mas de la mitad del álbum es
progresivamente disfrutable, ¿por qué no darle una oportunidad?